jueves, 21 de mayo de 2015

Musa y la antivida.

Musa de entre musas
musa, musa vengativa,
musa que engatusa
y usa las excusas,
deja historias inconclusas.
Difusa,
la imagen es difusa.
Obtusa, la obsesión
de aquel que la disfruta.
Abusas y acusas,
el exceso de la rabia,
del Lado Oscuro
puro, como la esencia
de la anti-vida,
que no la muerte.
La antivida
La anti-vida, es un permanente
estado de crispación.
La anti-vida, es depresión.
Obsesión insana,
de la que no es fácil salir.
Pero no es una depresión cualquiera.
Es viciosa porque alimenta.
Alimenta la agresividad.
El querer imponerse a los demás
en un mundo injusto.
Hablar de ella, no es fácil,
solo puedes hacerlo en un momento
de extraña serenidad.
Mágica y sublime.
Dolorosa y profunda.
El alma turbia.
¿Y qué va a pasar?
¿Tirarás las murallas una vez más
para más tarde construirlas?
Quizá tirarás solo un par de ladrillos,
porque te da pereza tirar más.
Mira que eres vago.
Calla ya, poeta trasnochado,
que ya cansa.

sábado, 28 de febrero de 2015

Veneno que esclaviza.

https://www.youtube.com/watch?v=Qq4j1LtCdww

Insano veneno que esclaviza.
Horrible y sensual lascivia.
Muerte interior que se debe aceptar.
Se que no eres gran cosa,
qué como tú hay unas cuantas más,
mejores podría encontrar,
pero será porque llegaste en el momento
en el que me veías decidido,
y decidiste abusar,
hubiste de aplicar la estaca final,
disparaste la bala de plata
que mata a este hombre lobo.

¿Será que puedes oler la vulnerabilidad,
de alguna forma,
y te aprovechas de ella?
Será quizá, que disfrutas
exprimiendo la naranja hasta
que la pulpa se desgasta,
y da paso a la piel amarga,
seca y sin jugo.
No se si es a propósito,
o si es talento natural,
pero qué bien se te da,
y seguro que no soy el primero en decírtelo.
¿Qué obtienes?
Rabia, instinto
de animal herido,
herido hasta la saciedad
por la sociedad,
y por fracasos en estabilizar
su situación emocional.

Deberé aplaudirte, pues,
por semejante logro...
Maldito veneno que me corroe las extrañas.
Eres veneno, veneno que oprime,
que esclaviza, que te ata con cadenas
que no quieres romper.
Veneno, veneno dulce y amargo.
Eres agua ponzoñosa, vil engaño,
sonrisas baratas,
felicidad momentánea,
humo en el aire,
marihuana en mi bolsillo,
etéreo bienestar,
y yo,
un robinsón en una isla desierta,
un fracaso de artista,
un decadente poeta,
un farsante típico que juega a escribir,
un lobo solitario, que no podía faltar,
un paria ronin, al que no le gusta jugar
al mismo juego que la mayor parte de la sociedad.

Soy un niño malcriado.
Un grano de arena en un desierto.
Insignificante dónde los haya,
cuando hubiese querido ser un Dios,
ya que he de quedarme solo.
O quién sabe con qué compañía.
¿Un Dios humano, al fin y al cabo?
Ya no sería Dios,
sería un elevado.
Lo dejo. Dejo mis delirios de grandeza.
Para siempre.
Sé que miento.
Lo sabía mientras lo escribía pero quería escribirlo.
Y ya empiezo a parecer un puto modernito,
escribiendo todo lo que piensa.

Creo que me voy a ir a dormir.
Al fin y al cabo, no me necesitáis
para nada.
Buenas noches.

A ti también
veneno que esclaviza.

viernes, 27 de febrero de 2015

Morir matando.

Iron Maiden: The trooper.

Morir matando,
dulce final,
soy el adalid del demonio,
el azote de la humanidad.
Palabras sin piedad.
Odio puro, destilado
ojalá os pudiese destrozar.
La humanidad no merece otro final.

I am the trooper,
I shall kill you all,
'till the final bullet
makes me fall.

Come on for another round
come here,
you shall not survive.
You all shall die,
get out of my way,
flee out this day,
fear me, you shall say,
I am a beligerant guy.
If I don't go
to dance with the death,
then I will get tired,
till another adrenaline rush
makes me feel alive.

Vivir para la adrenalina,
para el odio, la guerra,
para no amar jamás.
Quiero guerra,
quiero matar,
quiero que algo me llene,
el vacío que tu no pudiste llenar.
Morir matando,
dulce final.

Y el orgullo nos mató.

Y el orgullo nos mató.
Me cansé de perseguir quimeras,
de quererte y que no me quieras,
de no saber vivir solo ni acompañado.
Qué desilusión.

He perdido la cuenta de los cigarros
que llevo esta noche.
Me gusta fumar porque el humo
se desvanece como nuestros recuerdos.
I guess you don't mind.
Acaso alguien?
Quizá tengas razón en eso de que,
las miserias del alma de uno,
no le interesan a nadie más que a uno mismo.
En parte, estoy acostumbrado a estar solo.
No es algo a lo que no esté acostumbrado,
pero tampoco algo que me guste.
Si al menos pudiese
echarme una partida al lol en condiciones,
esto no estaría tan mal.
Ya estaría olvidándote.
Pero mi puto compañero de piso,
es tan desconsiderado como tú.
Me equivoqué contigo.
Bueno, estaba en mi derecho.
Todos nos equivocamos, ¿no?
¿Te equivocaste tú conmigo?
De lleno.
Siempre te equivocas.

Y el orgullo nos mató,
igual que Israel
bombardeando Gaza.
La noche se me hace larga,
pero... ¿para qué dormir?
Se nos pasará.
Eso es lo peor,
que se nos pasara y
quería que me dejases marca.

Empiezo a sentirme un patético Mosby,
buscando el amor.
Ya no tengo fuerzas ni para enfadarme,
simplemente no funcionó.
Igual que no funciona
esta sociedad enferma.
Igual que no funciona...
¿qué funciona?
¿Hay algo que funcione en este mundo?
¿Algo puede devolverme la ilusión?
Ya no me queda.
Estoy cansado,
derrotado,
ni siquiera soy capaz de escribir,
no me quedan símiles,
ni metáforas,
ni comparativas.

No me queda nada.
Quería volcarlo todo en ti.
Eras mi gasolina.
Ya no hay combustible
que me haga revivir.

Y el orgullo nos mató,
nos hizo más fuertes.
La esencia de la fuerza
es la desilusión,
que ya nada te sorprenda.
La indiferencia.
Esa es la verdadera fuerza.

Estoy casi azul.
Me falta prácticamente nada,
solamente sentir.
Estoy inapetente.
Solo fumo cigarros,
a falta de una buena
china de hachís.
No quiero sentir.
Quiero anestesiarme,
dejar correr el tiempo,
que me cure por dentro,
que ya no quiero vivir.
Si estuviese triste,
o enfadado...
querría vivir.
Al menos me habrías dado
un buen motivo.
La venganza no es un mal motivo.
Pero no quiero vengarme.
No le encuentro sentido,
ni motivos,
ni nada que me empuje a hacerlo.
Me has contagiado tu pasividad.

Y el orgullo nos mató.
Qué muerto estoy por dentro.
El orgullo nos mató,
qué esperpento,
grotesco desamor,
inútil lamento,
llorar sería un esfuerzo,
y no me apetece ni esforzarme.

El orgullo nos mató,
la ilusión zarpó
en el frío invierno.
Para siempre invierno.
Eterno invierno.
Porque el orgullo nos mató.

martes, 18 de mayo de 2010

Poesía posesiva.

Bienvenidos, queridos lectores, a mi blog de poesía.

Un blog que tenía por ahí abandonado, que en su momento nos mandaron hacer en el instituto, para una asignatura del ciclo de Desarrollo de Aplicaciones Informáticas (sí, ese ciclo hice, sí) y que me ha dado por reciclar con una idea que llevaba tiempo rondándome la cabeza.

Sinceramente, no se cuanto lo voy a actualizar. Es bastante probable que lo olvide, que ni me acuerde de pasar por aquí de nuevo, hasta que vuelva a tener una noche en la que no me apetece hacer nada, ni siquiera dejar caer las lágrimas por las mejillas. Hay que rellenar tiempo de alguna forma.

Posiblemente no os interese, pero ahí va el por qué el nombre del blog. Lo primero, decir que mi primer alternativa fue llamarlo "poesía porque sí" pero estaba cogido. También "poesía poseída" estaba ya en uso. Así que tuve que derivar a poesía posesiva.

Sin embargo, bien pensado, no es un nombre tan malo, ¿verdad? Si hay alguna posesión agradable, es la de la música por un lado, y por otro, la de las letras bailando en la pantalla del ordenador, a medida que las escribes, si eres escritor, a medida que las lees, si eres la parte final de esta cadena de absurdas conjeturas, enfermas conclusiones y malos consejos a los que te voy a someter, lector. La poesía, posesiva como ella sola, cuando la empiezas a leer, pensando en qué hay detrás de esas líneas, qué ha empujado a escribirlas. Que agrio sabor de boca ha dado paso a esa catarata de hermosas impertinencias.

Ante todo, no me hagas caso. Al menos no cuando mi mensaje sea ya desapasionado, melancólico, falto de deseo, pasión, o ganas de vivir. Eso pasa a veces, a mi demasiadas, y refugiarte en mis pequeñas crónicas versadas, no te proporcionará solución alguna, a lo sumo una malsana autocompasión de la que yo, puedo asegurarte, tiendo a abusar, porque me alivia y anestesia como una droga dura, de cuyas garras no puedes, o no quieres, escapar. No soy para nada y desde luego, un ejemplo a seguir.

Pero no se me puede prohibir el escribir nocivas influencias para la sociedad, así que aquí va mi pequeño blog, pensado para compartir lo que llevo dentro, que la mayor parte de las veces, si recurro aquí, será desesperación, un agujero negro que absorbe energía, pensamientos y lo sume todo en oscuras tinieblas.

Iba a decir que no os preocupaseis por mí, que estoy bien, pero que diablos, ya no lo hacéis. Sois tan detestables como yo mismo, por eso leeis, y por eso ahí os va lo que escriba de ahora en adelante. Para vosotros, insensibles, sadomasoquistas (puedo asegurar que lo sois si habéis llegado hasta aquí) y queridos lectores.

Que os follen.