Europa camina la espiral de la locura. Una locura visceral, llena de fobias, prejuicios y peligros escondidos. Una espiral que la llevará a la autodestrucción si no cambia pronto. Occidente, por completo, se encamina hacia allí. Y lo peor es que occidente no está dispuesto a caer solo. En su camino está dispuesto a llevarse a quien haga falta por delante. El mundo entero está en peligro, y nosotros, inconscientes, nos preocupamos, y de menos, por nuestro propio pellejo.
Me prometí a mí mismo, que no entraría en el debate que estoy a punto de iniciar a continuación. Las causas son muchas. Falta de ganas por un lado, falta de pruebas por otro, que me impiden tener un criterio tan preciso como quisiera, y falta, sobre todo, de salud mental para abordar un tema que me hace pensar de más, y que a veces me angustia más de lo que quisiese. Porque realmente tengo miedo. No se equivoquen. No es que viva encogido en mi cueva, atemorizado por las consecuencias inmediatas que vayan a tener los sucesos que estoy por abordar, pero, más bien, el temor derivado de una certeza de que en algún momento, el cielo se oscurecerá por columnas humeantes salidas de fuegos que no se apagan, de que los llantos de niños huérfanos aullarán en calles derruidas, de que un páramo desierto es lo que nos espera. Atemorizado por la certeza de que esto YA ESTÁ OCURRIENDO.
Y mientras tanto, estoy escribiendo y reflexionando sobre ello en mi blog, desde mi nuevo ordenador, con un plato combinado compuesto por dos huevos, pechuga de pollo y varios trozos de pimiento, todo ello frito, mientras refresco el gaznate con un buen quinto de Estrella Galicia, mientras otro espera a ser abierto.
Occidente es decadente. Casi siento asco de mí mismo. Lo que me impide sentir asco de mi mismo es el tener consciencia del asco que puedo llegar a dar. Eso y que yo no me quejo, ni lloro, ni pongo lacitos negros ni banderitas en Facebook, en homenaje a las víctimas del último atentado de turno que le ha tocado pagar a gente, adelanto ya, inocente por acción, pero culpable por omisión. Por omisión de conciencia, en la mayor parte de los casos. O quizá no, quizá me equivoque y las 13 personas atropelladas, o al menos alguna de ellas, se taladraban la cabeza tanto como yo con lo que ocurre en oriente próximo. Y es que se que va a sonar mal lo que voy a decir. Se que va a levantar ampollas, a doler y a lastimar el orgullo. Puede que se me trate de polémico, de morboso, o cínico o vaya a saber usted, pero creo que quien tenga conciencia, al final de este largo monólogo, sabrá que lo que digo es verdad, y se sentirá tan culpable como yo, aunque mañana cuando se despierte no vaya a hacer nada por cambiarlo. Porque somos culpables. No como individuos, no, quietos, no es que seamos personas mezquinas y ruines, pero sí como sociedad. Somos una sociedad decadente, occidente lo es.
Hay una verdad innegable en torno a todo esto y es que nuestros líderes políticos no han movido un dedo por parar los atentados. Bueno, sí, impedir la entrada de refugiados, algo muy útil teniendo en cuenta la facilidad con la que el DAESH puede radicalizar a un musulmán de segunda generación (esto es, hijo de padres emigrados en un pasado) que no han sabido, o más bien, podido integrarse en la sociedad porque han cogido los trabajos que nadie quería, los de 700 euros (o menos) por 12 horas diarias, sin derecho a descanso semanal, para irse a vivir hacinados a un barrio marginal en el que no entras a menos que trabajes o vivas allí. Muchachos resentidos porque Europa no es la tierra soñada que le habían prometido a su padre, cuando tubo que emigrar de su país de origen porque las bombas caían y deshacían escuelas, viviendas a tres manzanas, o quizá el bar de la esquina al que solía ir a tomar el te y fumar sisha. Fuera de estas actuaciones para impedir la entrada de nuevos refugiados, ¿qué han hecho nuestros gobiernos? ¿Regularizar el trabajo? ¿Algún plan de inserción para los sectores marginales? ¿Quizá dejar de repartirse la tarta de recursos de países orientales que invaden? ¿Dejar de venderle armas a Arabia Saudita, principal país exportador de petróleo, y también principal proveedor de armas del DAESH? ¿Promocionar quizá las energías renovables para ser menos dependientes de los recursos de países extranjeros, a los que invadimos so excusa de la existencia de "armas de destrucción masiva"? A mí, desde luego, no me resulta conocida ninguna de estas medidas.
Voy a hacer aquí un pequeño rodeo, si se me permite. No se si conocen una serie que solían poner en La Sexta, al menos antes de que fuese comprada por el oligopolio liberal de atresmedia, llamada "Me llamo Earl". Quizá, con fortuna, aún la pongan, y si no podrán encontrar los capítulos por internet. Privilegios del primer mundo. El caso es que el protagonista de esta peculiar serie, es un hombre con un bigote muy stalinista, pero menos peinado, que en su momento era un capullo de esos para enmarcar, del sur de EE.UU. Este capullo un día tiene un golpe de suerte y le toca una lotería. Pero poco le va a durar la suerte. El billete se le escapa y en su búsqueda, acaba siendo atropellado y acaba en el hospital en coma y al borde de la muerte. En su estado comatoso, el tiene una revelación (o eso cree), y es que el karma se las está devolviendo por haber sido un grandísimo capullo. Así que decide ir a enmendar todas las capulladas que hizo cuando era un humano inconsciente que solo se preocupaba de su ombligo, o en su defecto, de su escroto. Pues bien. Me gusta pensar que lo que ocurre con occidente es un poco lo mismo. Lo que está pasando es un golpe kármiko. Después de haber hecho y deshecho a nuestro antojo, después de haber financiado al DAESH, al sector más extremista dentro del islamismo, este se vuelve contra quien les ha dado de comer, dado que es quien le quita sus recursos. Dejen las moralidades a un lado. Ya se que son unos grandísimos hijos de puta que violan niñas y demás, no digo que sean buena gente. Digo que su ira está, parcialmente, justificada, ya que llevamos haciendo y deshaciendo en SU territorio durante años. Ahora que están armados, me parece lógica una revuelta, tienen bastante que ganar y poco que perder. Y quiero pensar que esto es así, a pesar de que hay pocas cosas que me inclinen a pensar de esta manera. Digamos que me fuerzo a pensar que el motivo es este, el golpe kármiko. Porque la alternativa, mucho más realista y tangible, me hace estremecerme de miedo, no por los actos, si no por lo que subyace detrás de ellos.
Y es que veamos, tenemos un grupo terrorista que lleva atacando sin cesar occidente. Debido a que no pueden exportar sus armas a occidente, se ven obligados a encontrar otros medios de atentar, y sin embargo, nunca es contra puntos estratégicos de poder. Es contra civiles. Si vas a suicidarte en una guerra santa, y quieres acabar con el enemigo, lo lógico es que ataques a sus puntos vitales, en este caso, los puntos de poder económico, político... o incluso militar. Pero no se ve algo así desde el 11-S en New York. El resto de ataques han sido ataques deliberados, contra población civil, que únicamente fomentan el caos pero no debilitan la estructura política, económica o militar del invasor. Y esto se hace preocupante. Piénsenlo. Decían del 11-S que había sido una chapuza porque que si los aviones estrellados eran militares, que si era un atentado de bandera mal tapado, etc. Pero se estaba atacando al corazón económico de estados unidos. Aún con todo el despropósito de seguridad, aquello era más creíble que pensar que una organización terrorista se dedique a atacar a la gente porque sí. ¿Qué tipo de guerra es aquella que no prioriza objetivos? ¿Qué busca el DAESH en su guerra santa al propagar el caos? ¿Que nuestro sistema económico colapse porque tengamos miedo de salir a la calle? No hay las suficientes bajas. Lo único que se provoca es un sentimiento de dolor y de rechazo hacia quien realiza el atentado, algo que, quien sepa mínimamente de ciencia política y guerra, es nefasto si quieres conquistar el territorio enemigo o tan siquiera debilitar su estructura política y económica. Resumiendo, atacan sin propósito.
Y sin embargo, sí veo un propósito político en todo esto. Veo el propósito político de frenar la oleada de inmigrantes en medio de una crisis capitalista de proporciones épicas, en las que a la burguesía capitalista ya no les hace falta conseguir mano de obra barata de paises extranjeros, puesto que ya la tienen en el suyo. Veo el propósito político de impedir que más gente entre en el país a disparar las tasas de paro, veo el propósito político de impedir que más gente se aloje en el país de aquella a la que le pueden dar de comer... sin que las élites económicas suelten de su bolsillo. Porque obviamente, Europa, África, Oriente próximo... y también el lejano, en el mundo hay para todos, o al menos para una buena cantidad de personas, pero está mal repartido. El 99% de la riqueza mundial se concentra en un 1% de la población mundial. Son gente que controlan los medios de comunicación, lo que comemos, las drogas que nos metemos al cuerpo. Y lo que verdaderamente me aterra, más allá de estos ataques que vivimos, es que empiezo a temer que ese 1% esté dispuesto a hacer lo que haga falta con tal de evitar repartir su riqueza. Con tal de evitar soltar más trozos del pastel. El quesito está repartido, y a nosotros nos tocan las migajas. Y pelearnos por ellas... Feliz islamofobia.
viernes, 18 de agosto de 2017
domingo, 16 de julio de 2017
Garou
Soy un Garou vagabundo,
un paria errante
una bestia que intenta controlar
a traves de la espada, su sed de sangre.
Soy un ronin maldito,
dentro hay fuego que arde,
si no lo saco me consume,
y si lo hago querrás alejarte.
Soy emociones convulsas,
soy lo que soy, ya es tarde,
soy un animal sincero,
y a veces no se controlarme.
Soy pasión absoluta,
romántico que busca amarte
y amarse también a si mismo...
soy un quejido en el aire.
sábado, 25 de marzo de 2017
It's over
https://www.youtube.com/watch?v=rl4f6kxcdes
It's over.
Se acabó el juego de la poesía.
Se acabaron mis mejores días,
o al menos los días del artista.
Se que soy diferente,
pero me consumo entre personas normales.
Me disuelvo entre mil identidades.
Me pierdo buscándome a mí mismo.
Es correcto, sé que es lo que tengo que hacer.
Me da pena dejarlo todo.
Dejar mis momentos de grandeza atrás.
De grandeza poética,
grandeza lírica.
Me duele dejaros
atrás, encabalgamientos,
metáforas, hipérboles e hipérbatons.
¿O hipérbatones?
¿Cual es el plural correcto?
¿Existe un plural correcto?
¿Estamos acaso bien conjugados?
Ah... humanos.
Tan insignificantes y tan hermosos.
Somos hormigas.
Y algunos, osos hormigueros.
O más bien una hormiga caníbal que se ha vuelto gigante.
Esos que no necesitan préstamos,
que hacen factorías y fábricas en Taiwán
y por ahí adelante...
Qué bien protegidos que están.
Lo dejo todo. Lo tengo que dejar atrás.
A todos vosotros, parto
hacia la felicidad.
Una quimera. Pero debo andar.
No puedo quedarme quieto más tiempo.
Algo me come por dentro.
La estabilidad mental nunca ha sido lo mío,
pero confieso que en estos dos años
en los que he compartido no demasiado asiduamente
pero sí de forma regular,
pensamientos con vosotros...
he ido cayendo en una espiral de odio,
autocompasión, y visceras sangrantes.
Es suficiente.
Para los pocos (más bien ninguno) que me leáis,
hasta luego, espero volver a algún día.
Aunque se que es escribir al aire.
Como hacen los buenos locos inestables.
It's over, noche en el aire...
voy a acostarme.
It's over. Me encanta ser tremendista.
Que no, no os preocupéis, es un paseo corto,
volveréis a tener noticias mías.
Pero tardarán más de lo que a mí me gustaría.
Buenas noches, querido lector y, espero no equivocarme, hasta algún otro día. Aunque por más que lo desee, esta vez no pueda asegurarlo.
It's over.
Se acabó el juego de la poesía.
Se acabaron mis mejores días,
o al menos los días del artista.
Se que soy diferente,
pero me consumo entre personas normales.
Me disuelvo entre mil identidades.
Me pierdo buscándome a mí mismo.
Es correcto, sé que es lo que tengo que hacer.
Me da pena dejarlo todo.
Dejar mis momentos de grandeza atrás.
De grandeza poética,
grandeza lírica.
Me duele dejaros
atrás, encabalgamientos,
metáforas, hipérboles e hipérbatons.
¿O hipérbatones?
¿Cual es el plural correcto?
¿Existe un plural correcto?
¿Estamos acaso bien conjugados?
Ah... humanos.
Tan insignificantes y tan hermosos.
Somos hormigas.
Y algunos, osos hormigueros.
O más bien una hormiga caníbal que se ha vuelto gigante.
Esos que no necesitan préstamos,
que hacen factorías y fábricas en Taiwán
y por ahí adelante...
Qué bien protegidos que están.
Lo dejo todo. Lo tengo que dejar atrás.
A todos vosotros, parto
hacia la felicidad.
Una quimera. Pero debo andar.
No puedo quedarme quieto más tiempo.
Algo me come por dentro.
La estabilidad mental nunca ha sido lo mío,
pero confieso que en estos dos años
en los que he compartido no demasiado asiduamente
pero sí de forma regular,
pensamientos con vosotros...
he ido cayendo en una espiral de odio,
autocompasión, y visceras sangrantes.
Es suficiente.
Para los pocos (más bien ninguno) que me leáis,
hasta luego, espero volver a algún día.
Aunque se que es escribir al aire.
Como hacen los buenos locos inestables.
It's over, noche en el aire...
voy a acostarme.
It's over. Me encanta ser tremendista.
Que no, no os preocupéis, es un paseo corto,
volveréis a tener noticias mías.
Pero tardarán más de lo que a mí me gustaría.
Buenas noches, querido lector y, espero no equivocarme, hasta algún otro día. Aunque por más que lo desee, esta vez no pueda asegurarlo.
martes, 27 de diciembre de 2016
Desire
https://www.youtube.com/watch?v=DOTJ_axMBiE
Shhhhhhhh eh,
cariño acércate,
necesito relajarme,
recueperar sueños y hambre,
volver a tener fe.
A veces me vuelvo loco
todo me sabe a poco,
y necesito un café
saber que perfec-
to es como lo suelo hacer.
Y es qué que le voy a hacer?
Si soy un gafe,
algo cafre,
y aficionado al placer.
Me he perdido tantas veces,
me he acostumbrado a caer,
que levantarme a veces me cansa,
más vuelvo al juego, otra vez.
Quiero acariciar tu tez.
Hacerlo suave, sin prisas,
igual que atrapar a un pez
escurridizo, a la brisa,
atrapar tu sonrisa,
esos labios que pintan
en mi alma una rosa.
Abrázame, abrásame,
arrásame,
haz conmigo lo que quieras,
pero házmelo bien.
Dibuja en mi espalda,
agarra mis nalgas,
redúceme a polvo,
o a un polvo si quieres,
pero yo quiero más,
no quiero lágrimas,
si no son de felicidad,
no quiero gritos,
si no es por querer ganar
no quiero quejidos
si no es nirvana sexual.
Y es que...
te pienso morder los labios
y el cuello,
bajaré a los pezones
y jugaré con ellos,
te dejaré sin resuello,
y te hare gritar aleluyah,
haré que fluyan
ríos como el Ulla
de esa flor tuya.
No huyas,
esta vez no,
esta vez no hay temor,
esta vez hay orgasmos
y jazz de fondo.
Esta vez sí soy yo,
esta vez, estoico,
aguanto y te oigo,
gritar en mi oido,
"Dios, te odio!"
Esta vez, y otra vez,
y otra vez,
y tantas como hagan falta,
te voy a matar a lenguetazos,
esta vez saltas,
de placer, saltas,
por disfrutar saltas,
tu alma se eleva alta,
tu espíritu se encuentra en calma.
Me pedirás más,
me hundirás entre tus piernas,
querrás mañanas eternas
como primaveras tiernas,
me pedirás más,
me hundirás entre tus muslos,
se contraerán todos tus músculos,
si corono tus pechos en círculos.
Me llamaras loco,
pero te sabra a poco
no querrás que cesen los sofocos,
y te contagiarás de mi locura,
si te toco.
Me llamarás loco,
pero disfutaras como nunca,
un escalofrío recorre tu nuca
y caes, quieres más, bufas.
Y no lo evitarás
me susurrarás "entra",
mi arma se acerca lenta,
a esa cueva calenturienta.
La estocada es certera
calma la fiebre guerrera
de dos amantes perdidos
de dos presas fieras.
Mis brazos te rodean,
y el movimiento es suave,
el gozo es intenso,
no quieres que acabe,
yo no quiero que acabe,
mi voz cálida y grave,
desliza gruñidos tensos,
al rozarse mi glande.
Sube la intensidad,
las sábanas arden,
es de noche y es tarde,
empujo y te abres.
Un poco más rápido,
y ya no puedo parar,
jadeo, jadeas,
vamos a estallar.
Bam! te vuelvo a besar,
botas encima, traviesa,
no quieres bajar,
No quieres parar,
rápido y sensual,
profundo como el gozo,
que, me recorre, brutal.
"No te corras", susurras,
"aún no", replico cazurro,
estoy muy burro,
mi pelvis aún zurra.
"Dentro no, ni se te ocurra"
me retas testaruda,
pero mientes aguda,
te miro, no hay dudas.
Aguanto y tu sudas,
aguantas, yo sudo,
aumento el ritmo,
más fuerte más duro
un orgasmo más,
llegas y aúllas,
llego y aúllo,
fluyo, caigo encima tuyo...
Desire.
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¿Qué será, será? Bonus: https://drive.google.com/file/d/0B_1wKxtrafsWOTBadjViSjFDNkE/view?usp=sharing
Shhhhhhhh eh,
cariño acércate,
necesito relajarme,
recueperar sueños y hambre,
volver a tener fe.
A veces me vuelvo loco
todo me sabe a poco,
y necesito un café
saber que perfec-
to es como lo suelo hacer.
Y es qué que le voy a hacer?
Si soy un gafe,
algo cafre,
y aficionado al placer.
Me he perdido tantas veces,
me he acostumbrado a caer,
que levantarme a veces me cansa,
más vuelvo al juego, otra vez.
Quiero acariciar tu tez.
Hacerlo suave, sin prisas,
igual que atrapar a un pez
escurridizo, a la brisa,
atrapar tu sonrisa,
esos labios que pintan
en mi alma una rosa.
Abrázame, abrásame,
arrásame,
haz conmigo lo que quieras,
pero házmelo bien.
Dibuja en mi espalda,
agarra mis nalgas,
redúceme a polvo,
o a un polvo si quieres,
pero yo quiero más,
no quiero lágrimas,
si no son de felicidad,
no quiero gritos,
si no es por querer ganar
no quiero quejidos
si no es nirvana sexual.
Y es que...
te pienso morder los labios
y el cuello,
bajaré a los pezones
y jugaré con ellos,
te dejaré sin resuello,
y te hare gritar aleluyah,
haré que fluyan
ríos como el Ulla
de esa flor tuya.
No huyas,
esta vez no,
esta vez no hay temor,
esta vez hay orgasmos
y jazz de fondo.
Esta vez sí soy yo,
esta vez, estoico,
aguanto y te oigo,
gritar en mi oido,
"Dios, te odio!"
Esta vez, y otra vez,
y otra vez,
y tantas como hagan falta,
te voy a matar a lenguetazos,
esta vez saltas,
de placer, saltas,
por disfrutar saltas,
tu alma se eleva alta,
tu espíritu se encuentra en calma.
Me pedirás más,
me hundirás entre tus piernas,
querrás mañanas eternas
como primaveras tiernas,
me pedirás más,
me hundirás entre tus muslos,
se contraerán todos tus músculos,
si corono tus pechos en círculos.
Me llamaras loco,
pero te sabra a poco
no querrás que cesen los sofocos,
y te contagiarás de mi locura,
si te toco.
Me llamarás loco,
pero disfutaras como nunca,
un escalofrío recorre tu nuca
y caes, quieres más, bufas.
Y no lo evitarás
me susurrarás "entra",
mi arma se acerca lenta,
a esa cueva calenturienta.
La estocada es certera
calma la fiebre guerrera
de dos amantes perdidos
de dos presas fieras.
Mis brazos te rodean,
y el movimiento es suave,
el gozo es intenso,
no quieres que acabe,
yo no quiero que acabe,
mi voz cálida y grave,
desliza gruñidos tensos,
al rozarse mi glande.
Sube la intensidad,
las sábanas arden,
es de noche y es tarde,
empujo y te abres.
Un poco más rápido,
y ya no puedo parar,
jadeo, jadeas,
vamos a estallar.
Bam! te vuelvo a besar,
botas encima, traviesa,
no quieres bajar,
No quieres parar,
rápido y sensual,
profundo como el gozo,
que, me recorre, brutal.
"No te corras", susurras,
"aún no", replico cazurro,
estoy muy burro,
mi pelvis aún zurra.
"Dentro no, ni se te ocurra"
me retas testaruda,
pero mientes aguda,
te miro, no hay dudas.
Aguanto y tu sudas,
aguantas, yo sudo,
aumento el ritmo,
más fuerte más duro
un orgasmo más,
llegas y aúllas,
llego y aúllo,
fluyo, caigo encima tuyo...
Desire.
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¿Qué será, será? Bonus: https://drive.google.com/file/d/0B_1wKxtrafsWOTBadjViSjFDNkE/view?usp=sharing
lunes, 5 de diciembre de 2016
No me interesa
Empiezo a estar cansado y ya me pesa
refugiarme tras un muro de indiferencia.
No me apetece hacerme el interesante,
si me interesas, me interesas, y si no,
media vuelta.
Tampoco soy de los de ir a lo cafre,
todo para adelante y la directa.
Me gusta pararme, disfrutar los momentos,
aunque sea un rato, enamorarme.
Si no puedes entenderlo, no vales.
Pfff, algunas sois como la Cruzcampo, intragables,
no valéis el esfuerzo de haceros pasar una buena tarde,
nunca fui de polvos a quemarropa,
podría parecerte añorable,
pero me gusta la seducción tranquila,
retardar lo inevitable.
No me interesa el polvo vacío,
ni las prisas inaguantables,
me gusta el crescendo, de piano a fortíssimo,
y algo de afecto al tocarte,
me gusta sentirme vivo,
no un saco de huesos y carne,
y si mi atención y mis ganas te hacen sentir importante,
entonces eres lamentable, culpable de que quiera drogarme.
No me interesa jugar a ser malo,
insesible o interesado.
Quiero personas sinceras
que valoren tenerme a su lado.
Tu temes los amores fugazes,
que duran un instante pasado,
y yo temo los polvos vacíos,
carentes de significado.
No me interesas si no te intereso,
o si no te interesa entregarte,
cuando escribo me sincero,
una forma de exorcizarme,
en el fondo soy un niño,
y no pretendo que eso cambie,
o me volvería alguien peligroso,
que no tiene reparos en matarte.
No quiero perder la humanidad que me queda,
solo por contentar a alguien,
y por supuesto podría sólo follarte,
triste forma de recordarte.
Busco sensaciones profundas,
aunque duren solo un instante,
de esas que dejan recuerdos,
que de tu mente no quiere borrarles.
Quien todo esto no entienda,
o a ello no quiera ajustarse,
quien en mí busque arrogancia,
o altanería distante,
no hallará interés alguno
si este no debe mostrarse,
déjenme ya tranquilo,
vayan a otro a molestarle.
Que a mí, no me interesa.
refugiarme tras un muro de indiferencia.
No me apetece hacerme el interesante,
si me interesas, me interesas, y si no,
media vuelta.
Tampoco soy de los de ir a lo cafre,
todo para adelante y la directa.
Me gusta pararme, disfrutar los momentos,
aunque sea un rato, enamorarme.
Si no puedes entenderlo, no vales.
Pfff, algunas sois como la Cruzcampo, intragables,
no valéis el esfuerzo de haceros pasar una buena tarde,
nunca fui de polvos a quemarropa,
podría parecerte añorable,
pero me gusta la seducción tranquila,
retardar lo inevitable.
No me interesa el polvo vacío,
ni las prisas inaguantables,
me gusta el crescendo, de piano a fortíssimo,
y algo de afecto al tocarte,
me gusta sentirme vivo,
no un saco de huesos y carne,
y si mi atención y mis ganas te hacen sentir importante,
entonces eres lamentable, culpable de que quiera drogarme.
No me interesa jugar a ser malo,
insesible o interesado.
Quiero personas sinceras
que valoren tenerme a su lado.
Tu temes los amores fugazes,
que duran un instante pasado,
y yo temo los polvos vacíos,
carentes de significado.
No me interesas si no te intereso,
o si no te interesa entregarte,
cuando escribo me sincero,
una forma de exorcizarme,
en el fondo soy un niño,
y no pretendo que eso cambie,
o me volvería alguien peligroso,
que no tiene reparos en matarte.
No quiero perder la humanidad que me queda,
solo por contentar a alguien,
y por supuesto podría sólo follarte,
triste forma de recordarte.
Busco sensaciones profundas,
aunque duren solo un instante,
de esas que dejan recuerdos,
que de tu mente no quiere borrarles.
Quien todo esto no entienda,
o a ello no quiera ajustarse,
quien en mí busque arrogancia,
o altanería distante,
no hallará interés alguno
si este no debe mostrarse,
déjenme ya tranquilo,
vayan a otro a molestarle.
Que a mí, no me interesa.
martes, 15 de noviembre de 2016
Euforia
Nacido para la euforia y nada más,
qué pensabas que buscaba,
quizá algún tipo de meta rara,
¿como ser rico, famoso,
tener mil guarras,
llamando a mis puertas?
Para nada.
Euforia, solo euforia,
locura desatada,
porque la locura cura mi alma,
rota y despedazada,
que solo tiene odio,
odio y euforia,
euforia hecha palabras.
Euforia hecha actos,
correr, huír, hacerlo ipso-facto,
vivir sin pensar,
pensar me mata demasiado.
Euforia, euforia, euforia.
Sin la euforia estoy muerto y enterrado.
qué pensabas que buscaba,
quizá algún tipo de meta rara,
¿como ser rico, famoso,
tener mil guarras,
llamando a mis puertas?
Para nada.
Euforia, solo euforia,
locura desatada,
porque la locura cura mi alma,
rota y despedazada,
que solo tiene odio,
odio y euforia,
euforia hecha palabras.
Euforia hecha actos,
correr, huír, hacerlo ipso-facto,
vivir sin pensar,
pensar me mata demasiado.
Euforia, euforia, euforia.
Sin la euforia estoy muerto y enterrado.
lunes, 3 de octubre de 2016
Miedo.
Tengo miedo a morir.
O quizá no.
Quizá solo tengo miedo a abandonar esta vida,
malsana, pero es la única que conozco.
Tengo miedo a estar solo,
pero también a tener compañía.
Tengo miedo a vivir la vida,
tanto como a que se acabe.
Vivo en una cárcel.
Pero vivo. Pienso. Aún funciona esta cabeza.
Tengo miedo. Mi cárcel
es un sótano húmedo,
de paredes lejanas que parecen no llegar.
Lo he recorrido miles de veces y no se cuán grande es.
Mi sótano es... mi propia mente.
Vivo encerrado y enterrado,
enterrado en mi indiferencia,
en mi apatía agónica.
Y no se si me da miedo perderla
porque es mi método de defensa,
o es que verdaderamente
la muerte ronda cerca.
Lloro como un crío.
Tiemblo bajo las sábanas.
En esta cárcel, tengo miedo de ver la luz,
porque no se si es salvación,
o es fuego que arde,
y viene a consumirme.
Debería distraerme.
Respirar tranquilo.
Pero no puedo.
Tengo miedo y siento frío.
He fracasado y estoy vacío.
Y ese vacío, esa negrura...
se la va a comer la muerte, que ya viene a buscarme.
¿Me he portado mal, y he rectificado tarde?
Necesito a alguien.
Que me defienda, que soy vulnerable.
La muerte viene a buscarme.
O quizá no.
Quizá solo tengo miedo a abandonar esta vida,
malsana, pero es la única que conozco.
Tengo miedo a estar solo,
pero también a tener compañía.
Tengo miedo a vivir la vida,
tanto como a que se acabe.
Vivo en una cárcel.
Pero vivo. Pienso. Aún funciona esta cabeza.
Tengo miedo. Mi cárcel
es un sótano húmedo,
de paredes lejanas que parecen no llegar.
Lo he recorrido miles de veces y no se cuán grande es.
Mi sótano es... mi propia mente.
Vivo encerrado y enterrado,
enterrado en mi indiferencia,
en mi apatía agónica.
Y no se si me da miedo perderla
porque es mi método de defensa,
o es que verdaderamente
la muerte ronda cerca.
Lloro como un crío.
Tiemblo bajo las sábanas.
En esta cárcel, tengo miedo de ver la luz,
porque no se si es salvación,
o es fuego que arde,
y viene a consumirme.
Debería distraerme.
Respirar tranquilo.
Pero no puedo.
Tengo miedo y siento frío.
He fracasado y estoy vacío.
Y ese vacío, esa negrura...
se la va a comer la muerte, que ya viene a buscarme.
¿Me he portado mal, y he rectificado tarde?
Necesito a alguien.
Que me defienda, que soy vulnerable.
La muerte viene a buscarme.
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